Alguna vez todos hemos oído aquello de “X raza era fantástica, hasta que se hizo popular”. Parece que, contrariamente a lo que podríamos creer, la popularidad suele traer, antes o después, unos efectos que suelen ser devastadores para cualquier raza canina que tiene la “suerte” de verse tocada por ella.

Los “perros de moda” son una pesadilla para los verdaderos aficionados y la presa fácil de aquellos que encuentran (aunque últimamente los tiempos no estén para muchas alegrías) un camino fácil para ganar dinero en la cría y venta indiscriminada de cachorros.

El origen de la popularidad de una raza canina suele estar siempre en su exposición mediática, ya sea a través de la televisión, la publicidad, el cine, etc… Las Universidades de Bristol (Reino Unido) Nueva York y Western Carolina (USA) han elaborado un estudio en el que se concluye, entre otras cosas, que los efectos de este “salto a la fama” de una raza canina concreta, duran entre diez y doce años, lo correspondiente a la vida de los individuos nacidos y vendidos al amparo de la fama de la película o serie en cuestión, pero que dichos periodos se pueden ir acumulando o sucediendo en función de que suceda lo mismo con las mencionadas películas, series, campañas de publicidad, etc…

En dicho estudio se recoge también que la influencia de las películas cinematográficas ha decaído bastante desde una posición de protagonismo absoluto, en la primera mitad del siglo XX, hasta la época actual en la que deben repartir su influencia con televisión, internet, redes sociales, videojuegos, realidad virtual, etc…

Para llegar a sus conclusiones, los investigadores utilizaron la base de datos de registros del American Kennel Club, que contiene más de 65 millones de perros, comparando estos datos con cerca de un centenar de películas y series protagonizadas por perros. Al comparar la inscripción de cachorros con las fechas de estreno de dichas películas, se pudo observar una evidente relación del aumento en la demanda de las razas protagonistas, manteniéndose durante periodos de entre dos y diez años.

Uno de los casos históricamente más paradigmáticos fue el de la película “Lassie vuelve a casa”, estrenada en 1943 y que tuvo como consecuencia un incremento de un 40% en la inscripción y demanda de cachorros de Rough Collie durante los dos años siguientes. Aún más dramático fue el caso de “The Shaggy Dog” en su versión original de 1959, titulada en España “El extraño caso de Wilby” y que en 2006 vería como salía a la luz un remake protagonizado por el insufrible Tim Allen (“Un papá con pocas pulgas”) “The Shaggy Dog” es una producción Disney, en la que Wilby, un adolescente, se convierte en un Bobtail, raza que vería su número de inscripciones incrementada en más de un 100% a causa de la película.

Personalmente no soporto las películas con niños o con perros, pero parece ser que el tirón de las mismas ha sido algo conocido por la industria del cine durante años. Hasta la década de los 70, era habitual que se estrenase una película al año con protagonista de cuatro patas, pero, según revela el Dr. Ghirlanda, desde principios del siglo XXI dicha cifra se ha incrementado hasta llegar a más de siete por año, lo que unido a la feroz competencia de otros medios de comunicación y entretenimiento ha hecho que la influencia del cine en las razas caninas de moda se haya ido diluyendo.

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La seducción de lo exclusivo

Otra de las conclusiones a las que llega el estudio es que aquellas razas que, ayudadas por la gran pantalla, dieron un salto a la popularidad, con un incremento prolongado y sostenido durante unos años de la demanda, mantuvieron su fama durante mucho más tiempo que aquellas otras que vivieron un momento de boom explosivo y repentino, llevándolas casi igual de rápido del olvido a la fama que emprendiendo el camino de vuelta.

Parece que al público general, a las personas que actúan movidos por impulsos e influencias externas, aunque les guste tener lo que se pone de moda, dicha apetencia se les pasa cuando, de repente, caen en la cuenta de que todo el mundo tiene lo mismo, incluyendo a los perros.

 

Las consecuencias

Pero si algo nos importa realmente de este estudio no es el tomar la certeza de algo que ya sabíamos: el ser humano, en general, es bastante tonto… sino entender las consecuencias que este tipo de modas tienen para los perros.

Gracias a los registros de las diferentes asociaciones caninas y veterinarias, los autores del estudio pudieron comprobar como existe una relación directa entre el aumento rápido en la popularidad, cría y venta de perros de una raza determinada y la aparición y recurrencia de enfermedades de distinto tipo, problemas de comportamiento, accidentes, etc…

 

Estudio: “Dog movie stars and dog breed popularity: A case study in Media influence on choice” (“Perros estrella de películas y popularidad de las razas caninas: Un estudio sobre la influencia de los medios en la elección”)(Stefano Ghirlanda, Alberto Acerbi, Harold Herzog)

Sobre El Autor

Propietario, expositor, criador y juez canino; Periodista y escritor de divulgación canina. Ha dirigido las revistas “Perros de Hoy”, “El Perro en España”, “Murcia Canina”, “Cobro” y “Todo Perros” y las web “Perros de Hoy” y “Perros 365”. Es autor de “La Gran Enciclopedia Canina” (RBA) y del libro “RSCE 100 años de historia”.

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