Muchas veces nos preguntan amigos y aficionados, acerca de lo que hace falta saber para poder hacer buenas fotos de los perros.

Cuando se hace una revista, sin importar que sea digital o en papel, la parte visual es fundamental y, muchas veces, puede marcar la diferencia.

Hoy en día, la evolución de la tecnología ha llevado la fotografía digital a todos los niveles y es posible encontrar material en diferentes gamas y escalas de precios, con el que obtener resultados muy profesionales.

Por eso, no vamos a dar un curso de fotografía, pero si unos cuantos consejos prácticos para poder hacer unas fotos más que decentes de nuestros perros.

Una premisa: gracias a la tecnología digital actualmente no estamos sometidos a la tiranía de la película y el revelado, por lo que nuestras posibilidades de obtener buenos resultados son mucho mayores, así que ya saben, el primer consejo para hacer una buena foto es… hacer fotos. ¡Aprieten el disparador sin miedo! Los perros no son obedientes modelos que aguanten la posición durante horas. Hagan fotos, fotos y más fotos. Sólo aplicando la teoría de “prueba y error” conseguirán al final tener una fantástica foto, aunque haya que descartar unas cuantas docenas.

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1: ¿Qué necesitamos?

Para poder hacer fotos de perros basta con una cámara cualquiera y un perro al que fotografiar. Es cierto que hoy en día hay en el mercado cámaras de muchos tipos con excelentes resoluciones e incluso algunos smartphones con aplicaciones fantásticas para jugar. Lo último son las cámaras wifi con las que podemos subir nuestras tomas directamente a las redes sociales o a un blog. Pero si lo que queremos es hacer algo “un poco más profesional”, nuestra recomendación es hacerse de un equipo fotográfico semi-profesional, al menos, para tener las mejores garantías de éxito.

A. Una Cámara Digital SLR

Como ya hemos dicho, la maravilla de la tecnología digital es que nos permite “tirar” (nunca mejor dicho) todas las fotos que queramos, para luego, al procesarlas, quedarnos sólo con las mejores y descartar las demás, sin que ello suponga un gasto adicional.

La gama de Cámaras Digitales Reflex del mercado es enorme, pero si tenemos que hacer unas recomendaciones para los que estéis empezando en este apasionante mundo de la fotografía, nos quedamos con estas cinco opciones que, además, están en el entorno de los 500,00 €:

D3200 – NIKON D3200. La cámara réflex semiprofesional de referencia, por calidad y precio. Cuesta unos  500€, aunque su precio varía según sea el kit de objetivo, bolsa, accesorios, etc…  24.2Mp de resolución, estabilizador de imagen óptico y procesador Expeed 2 que garantiza la calidad de las fotos. Tiene un conector para micrófono externo y es capaz de capturar 70% más de información por foto que su predecesora la D3100. También  graba video en Full-HD, a mejor calidad que las videocámaras de cinta, por ejemplo. Es la cámara más recomendada para fotógrafos que quieren iniciarse en el mundo de las Réflex. +INFO

EOS_600D_Default_tcm86-932871– CANON EOS 600D. Sobre los 500€ en su kit básico. Resolución de 18Mp. También graba video en HD. Tiene un motor de enfoque propio, lo que permite más compatibilidad con objetivos más económicos, tipo Tamron, Sigma, etc…. Es ideal para principiantes que busquen una buena cámara versátil. +INFO

d5200– NIKON D5100 Réflex de gama alta a precio asequible. Ronda los 500€ en su kit básico. Tiene estabilizador de imagen óptico y  procesador Expeed2. Como la Canon EOS 600, tiene pantalla abatible de 3″, una mejora respecto a  la D3200. Recomendada para fotógrafos con experiencia que le puedan dar un uso más profesionalizado. +INFO

EOS-100D_Angle6_tcm86-1034600– CANON EOS 100D.  Una compacta y eficaz cámara réflex digital para llevarla allá donde vayas. La cámara EOS 100D de 18 megapíxeles ofrece fotos y vídeos excelentes y cuenta con un visor óptico y controles intuitivos en la pantalla táctil. +INFO

8645f28dc71b73010e1572a2e4309883– SONY A SLT-A58.  20,1 Mp. y unas prestaciones muy buenas gracias a su sensor y la tecnología de espejos translúcido. Disparo rápido y muy buen rendimiento. Alrededor de los 600€. Dispara hasta 8 fotos por segundo, algo muy interesante para las fotos de movimiento. Video en Full HD. Recomendada para usuarios avanzados. +INFO

 

B. Un buen objetivo. Imprescindible.

Las mejores fotos se hacen cuanto más cerca se pueda estar de la acción. Si sus fotos van a ser de sus perros, en diferentes momentos cotidianos, no necesita tener los macro zoom de los fotógrafos del National Geographic o de la LFP. Otra cosa es que quiera hacer fotos en movimiento en exposiciones, porque entonces tendrá que amoldarse a las distancias y a la rigidez de trabajar desde un lateral del ring y puede que necesite un objetivo con un mayor rango de distancia.

En cualquiera de los casos, lo ideal para obtener las mejores fotos posibles es que se fije más en el valor de apertura del objetivo que en el de su distancia focal. El valor de apertura viene determinado por el número “f” que aparece en él. Si es un objetivo fijo, este valor será un número (1.4, por ejemplo). Si es un zoom, será un rango (1:2.8, por ejemplo) Cuanto menor sea el número “f” (o los números del rango), mayor será la luminosidad… y también el precio, claro, pero si quiere hacer una buena inversión, ahorre unos euros en su cámara (las opciones que les hemos dado son fantásticas) e invierta en un buen objetivo.

Si se decanta por un objetivo fijo, obtendrá la mejor calidad posible de luz y nuestra recomendación iría entre un 35 o un 50 mm, en ambos casos con un f1.4

Si quiere la versatilidad de un zoom, tres son las mejores opciones: 15/55mm, 24/70mm o 70/200mm, dependiendo del uso que vaya a darles, pero siempre con un rango de f1:2.8

Los perros son animales dinámicos, se mueven mucho y las fotos de movimiento, ejercicio, saltos, etc… son fantásticas… si están bien hechas y, para ello, la luminosidad del objetivo es esencial. Notarán la diferencia.

 

C. Un flash inalámbrico o un difusor de luz.

Ésto es opcional y no tan importante, pero si quiere hacer las mejores fotos posibles es muy importante aprender a iluminarlas, tanto en interiores como en exteriores, para evitar sombras indeseadas o jugar con ellas, etc… Por eso es importante tener un buen flash, aparte del ncorporado en la cámara y poder utilizar un flash de relleno o un elemento que ayude a rebotar o difundir la luz, como una pantalla reflectante, por ejemplo.

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2: Click! Haciendo la foto

Las claves: Posición y Proximidad

Es muy importante intentar hacer las fotos posicionándose al mismo nivel que el perro. No será igual dicha posición para un Chihuahua que para un Dogo Alemán. De esta manera conseguiremos evitar perspectivas imposibles que hagan parecer nuestros perros aún más pequeños de lo que son o todo lo contrario. Salvo que esté inentando hacer fotografía experimental o cómica, lo ideal es situarse al mismo nivel de altura que el perro, de forma que nuestra cámara enfoque en un plano paralelo al suelo y no picado (inclinado de arriba hacia abajo) contrapicado (inclinado de abajo hacia arriba) o cenital (de arriba a abajo, perpendicular al plano del suelo)

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Junto con la posición, la segunda cosa relativamente fácil que se debe hacer para mejorar el resultado de las fotos de manera dramática, es la distancia a la que se toman. Uno de los mejores fotógrafos del Siglo XX, Robert Capa, decía que si una foto no era buena era porque el fotógrafo no estaba lo suficientemente cerca. Los perros, incluso los más grandes, son elementos pequeños para fotografiar, por lo que se debe intentar estar siempre lo más cerca que sea posible para hacer excelentes fotos. Los corresponsales de guerra “se incrustan” en comandos o unidades que salen a patrullar para poder tomar la acción de cerca. Haga lo mismo y salga con sus perros, baje a su nivel, mézclese con ellos y déjeles jugar libremente. Cuando asuman que está allí como uno más y no se empeñen en chupar el objetivo, haga tantas fotos como sea posible… Verá como muchas serán estupendas.

¡Luz, más luz!

Aunque esté en la calle jugando o en una exposición, piense siempre en la foto de su perro como en un retrato. Lo importante es el perro, el resto es accesorio. Por eso, es bueno que maximice la apertura de su cámara (recuerde, el valor “f”), para, de esta forma, difuminar el resto, todo lo que aparezca detrás o alrededor del perro y que no tiene tanta importancia. Para ello es interesante poner la cámara en modo “Prioridad de apertura”, lo que le permitirá establecer este valor de forma manual sin perder la practicidad de los valores automáticos en el resto de parámetros (velocidad, etc…) Como dijimos al recomendar el material, cuanto menor sea el valor f, mayor será la luminosidad, así que intente ajustar dicho valor lo más bajo posible, que puede ser de entre 1.8 y 2.0 en un objetivo de retrato (o menor incluso con un gran angular) a un 4.0 en un teleobjetivo. Es muy importante saber que con estos rangos de apertura, sólo una pequeña parte de lo que vemos a través del visor aparecerá realmente enfocado, por lo que nuestra técnica de enfoque y, en caso de movimiento, de sincronización y seguimiento del sujeto, debe ser excelente para obtener buenos resultados.

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Como si no costaran

Pues eso… que ya no tiene que ir a la tienda de revelado a ver como le entregan copias de fotos infumables de trozos de perro, o movidas, que tiene que pagar igual… No. Ahora, después de una buena sesión, basta con meter la tarjeta en nuestro ordenador y empezar a ver, comparar, desechar y quedarse con aquellas fotos que más nos gusten. ¡Le tiene que doler el dedo de tanto disparar! Eso si, no vaya a poner a su cámara una tarjeta de 250 MB y dispare en modo RAW, porque no le dará para más de diez o doce fotos. La tecnología avanza y se abarata día a día, así que hágase con unas cuantas tarjetas de 8, 16 o incluso 32 GB, con una buena velocidad de transferencia, y disfrute del síndrome del “francotirador insaciable”, ya que nunca podrá estar seguro de haber captado el momento perfecto, el gesto más divertido o la pose ideal de su perro hasta que no vea las fotos en pantalla.

Experimente con la cámara

Habrán visto que muchos fotógrafos de naturaleza ubican sus cámaras en lugares determinados y luego las accionan de forma automática o remota cuando la acción se desarrolla ante ellas. Con nuestras cámaras y nuestros perros es posible hacer cosas parecidas. Podemos tener la cámara en la posición adecuada, sin necesidad de tirarnos al suelo y mirar por el visor. Podemos utilizar las pantallas móviles para ver lo que se está enfocando desde una posición más cómoda, podemos programar disparos automáticos o utilizar accesorios para disparar de forma remota y que no resultan caros. En definitiva, podemos jugar y experimentar con la cámara y hacer fotos de nuestros perros incluso cuando nosotros participamos de la acción, o sin perder tiempo en colocarnos en la mejor posición, ya que la cámara ya estaba allí.

No se olvide de una cosa: tiene a sus perros, tiene una buena cámara y tiene ganas de hacer fotos… ¡Hágalas y saque todo el partido del mundo a su material!

 

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3: Lo importante es tener luces

Lo normal es que la mayoría de nuestras fotos se hagan en exteriores o, en el caso de una exposición canina, en espacios suficientemente grandes como para no poder contar con una iluminación artificial completa y perfecta.

Por tanto, es importante familiarizarse con la luz natural y sus efectos sobre las fotos.

El sol provoca… cabreos

La luz natural es maravillosa. Es muy difícil poder reproducirla de manera artificial y obtener los matices que nos llega a dar, pero algo hay que dejar claro: el Sol es el primer enemigo de una buena foto.

No hay peor luz para hacer fotos que la del sol de mediodía, que incide casi de manera cenital sobre todo lo que hay bajo él y consigue efectos muy indeseables de sombras, reflejos, brillos, molestias en los ojos, etc…

Iluminar perros es exactamente igual que hacerlo con objetos o con personas, sólo que los perros no siempre están en la posición que nos gustaría que estuvieran.

Para hacer fotos en exterior, las horas ideales del día son al amanecer o al atardecer, es decir, justo antes de salir o justo después de ponerse el sol, cuando ya hay luz suficiente pero ésta no incide de manera directa sobre los objetos.

También son ideales los días nublados, con un cielo cerrado pero no muy negro y esas nubes grisáceas que actúan como el mejor de los velos o filtros, eliminando las sombras, los reflejos y el exceso de luz.

Pero como no podemos confiar en que la meteorología se alíe con nosotros (es una de las cosas que Murphy tenía claro al establecer su Ley…) es para esto para lo que sugeríamos el contar con un flash de relleno o una pantalla difusora, con los que intentaremos eliminar las sombras más duras. El problema es que, para trabajar con estos elementos adicionales necesitaremos más gente con nosotros porque, de momento, no conozco a nadie que haya adiestrado a uno de sus perros para sujetar el flash. Hay que tener claro que los resultados no serán siempre tan buenos como en un día o momento de condiciones de luz ideales, pero si necesitamos hacer las fotos, es una buena solución.

Por supuesto, sobra decirlo, en cualquier caso no se sitúe nunca a contraluz. Tenga el sol a su espalda y trate de evitar que aparezca su sombra en la toma.

 

La luz interior

No, no hablamos del alma de Santa Teresa, sino del principal enemigo del fotógrafo cuando hace fotos en interiores: la luz, otra vez la luz.

En muchas exposiciones la luz está mal diseñada y, además de ser escasa, puede estar mal ubicada, tener una “temperatura” (o color) equivocada, ser de mala calidad o verse afectada por la acción de la luz exterior sobre ventanales casi siempre colocados para fastidiarle a usted.

Para empezar, es importante aprender a manejar la opción del balance manual de blancos que tienen todas las cámaras digitales SLR. Así podremos engañar a la cámara y hacerle creer que las condiciones de luz son otras, aunque no será suficiente.

La forma de adaptar el balance de blancos es bastante sencilla. Hay que hacer un disparo sobre un objeto blanco (un papel, por ejemplo) en el lugar y en las condiciones en las que vayamos a hacer nuestras fotos. Entonces, con esa foto activa, vamos a “Establecer Balance de Blancos” en nuestro menú y le decimos a la cámara que ese objeto representa el blanco real en esas condiciones de luz. Así, la cámara se adaptará a dichas condiciones y evitaremos resultados indeseables (fotos amarillas, azules, quemadas, etc…)

Es importante tener en cuenta que si las condiciones de luz van cambiando, porque se va oscureciendo en el exterior o porque encienden nuevas luces con otra tonalidad, o cambiamos de pabellón, etc… también deberemos reajustar el balance de blancos, o el resultado final será patético.

Si las fotos las hacemos en un lugar fijo, por ejemplo un set de foto, o un photo call, tendremos que hacer todas estas mismas operaciones, si el set no es nuestro, o intentar incorporar los elementos de iluminación necesarios (paraguas, reflectores, flashes principales y de relleno,…) para reproducir unas condiciones de luz ideal y evitar luces y, sobre todo, sombras que darán un resultado horrendo.

¡Suerte y a disparar!

 

¿Cómo hacer buenas fotos de tus perros?
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Sobre El Autor

Propietario, expositor, criador y juez canino; Periodista y escritor de divulgación canina. Ha dirigido las revistas “Perros de Hoy”, “El Perro en España”, “Murcia Canina”, “Cobro” y “Todo Perros” y las web “Perros de Hoy” y “Perros 365”. Es autor de “La Gran Enciclopedia Canina” (RBA) y del libro “RSCE 100 años de historia”.

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