Pues ya está. A pesar de las firmas y de las protestas de mucha gente bienintencionada (otros no tanto), a pesar de los llamamientos y las dudas expresadas por parte de la comunidad científica, entre otros el Dr. Eric Leroy, autor del único estudio sobre la incidencia, prevalencia y comportamiento del virus Ébola en perros, a pesar del llamamiento desesperado de Javier Limón, su propietario, a pesar de todo ello, Excalibur, un perro mestizo de doce años, fue sacrificado por veterinarios de la Comunidad de Madrid ayer, Miércoles 8 de Octubre de 2014, en su piso de la localidad de Alcorcón… por si acaso.

Decía mi admirado David Gistau en su columna del ocho de Octubre que, como pasa en este país con casi cualquier cosa, el Ébola en España ya estaba politizado, ideologizado. Tristemente es así. No importa lo que digan los médicos o los especialistas, ahora, lo mollar del asunto es poder lanzarlo a la cara del adversario, político, claro, para cagarse en su estampa, mentar a su madre o, incluso, pedir no ya su dimisión, sino su ejecución. No pienso entrar en esta discusión, porque no quiero alimentar el argumentario de unos o de otros y porque, en una situación así, prefiero leer y escuchar a quienes de verdad saben de algo que yo no entiendo.

Por esa misma razón me cabrea ver como algunos (no todos) de los componentes de la Banda de los Sabelotodo, de los tertulianos que van como la Troupe de los Ringling, de plató en plató y de radio en radio, se permiten el lujo de pontificar acerca de la imperiosa necesidad de matar a un perro, Excalibur, cuando no saben de perros, ni de enfermedades, ni de virología, ni, prácticamente, de nada. Hay, incluso, quien en el colmo de la imbecilidad, queriendo dar a sus escritos la pátina de talento o de ingenio de los que carecen, hace gracietas con el nombre del perro para dejar traslucir la idea de que sus dueños, en el fondo, son unos desequilibrados. No se, señor Javier Benegas, a lo mejor sus padres cuando le bautizaron, en realidad estaban transfiriendo en su persona su deseo frustrado de haber comprado una “casa nueva” (etxeberri – xabier – javier) en lugar de haber tenido que costear su manutención y educación… por elucubrar que no quede. Lo mismo sirve para quien bajo el nombre o sobrenombre de Hughes (ya me explicará el origen del mismo) hace risas en Twitter preguntándose qué clase de gente puede llamar “Excalibur” a un perro, igual que hace, no Pedro, o Antonio, o Manolo, sino, ¡toma Moreno!, el “Profeta Baruc”, vamos, el escriba o secretario de Jeremías, testigo de los últimos años del reino de Judá y de la destrucción de Jerusalén… nada menos.

Y es que, por desgracia, dando la razón al clarividente Gistau, también Excalibur, un pobre perro mestizo de doce años, ha estado y estará ya para siempre, ideologizado y politizado, para poder exhibir y arrojar su cadáver de unos hacia otros, simplemente para reforzar un argumentario político que, en realidad, a la mayoría de nosotros nos importa una mierda.

He leído, como justificación para matar al perro, que en este mundo “las personas son lo primero”. Eso está muy bien. Para las personas, claro. Lo cierto es que esa idea saca a la luz la realidad de que nosotros, las personas, nos creemos con el derecho a decidir los destinos del Mundo, a disponer sobre todo lo que hay en él y, según el momento, el contexto histórico, social, religioso o ideológico, a establecer prioridades que sustenten la moral que más convenga. Con ese mismo argumento, pero cambiando el sujeto de la oración, se han cometido y se cometen crímenes horribles que, en realidad están absolutamente respaldados por la moral oficial y contra los que, por tanto, nada podríamos decir: “los alemanes primero”, “los cristianos primero”, “el Islam primero”, “el Partido primero”… da igual, con poner lo que convenga como primer interés, cualquier cosa está justificada. Ahora toca “las personas primero”, aún y cuando se actúe sin el sustento del conocimiento o de la ciencia.

En la Edad Media se quemaba a los endemoniados, porque tenían el Diablo dentro del cuerpo y lo podían extender a los demás… No era seguro, pero “por si acaso” y como “las personas eran lo primero”, se hacía una pira y se tostaba al desdichado. Con Excalibur ha pasado algo parecido. No se le ha matado porque estuviera enfermo. No se le ha matado porque fuera portador del virus Ébola. No se le ha matado porque, aunque no se haya demostrado, pudiera excretar dicho virus o transmitirlo a través de sus secreciones. No. Se le ha matado porque ha estado durante unos días en contacto con una persona, su dueña, que ha resultado estar infectada por el virus. Se le ha matado “por si acaso”.

Ese ha sido el mayor problema y la mayor preocupación que ha embargado a los cientos de miles de personas que han firmado para que se evite el sacrificio de un perro inocente. No otro. Detrás de nuestra voluntad no había ningún trasfondo político, ni siquiera una irracionalidad animalista o el delirio de personas que anteponen la vida y los derechos de sus perros a los de las personas, como algunos quieren vender. No habrán visto nunca cadenas de protesta, reales o virtuales, cuando se ha decretado el sacrificio de un perro afectado de rabia, por ejemplo. Nos gustan los perros, amamos y respetamos a los animales, pero no somos idiotas. Lo que nos negamos es a aceptar que se sacrifique a un animal “por si acaso”.

Hay quien, en su demonización de los que han defendido, en Internet o en la calle, la salvación de Excalibur, han trazado las maléficas intenciones de estas personas, aduciendo que se preocupaban por un perro pero no lo hacían por Teresa, su marido, cualquiera de los que están en aislamiento o por quienes murieron a causa del Ébola, en España o en cualquier otro lugar. En realidad no se dan cuenta de que esta gente se ha movilizado para defender a un animal que no tenía defensa y protección alguna porque Teresa, su marido, otras personas, o los misioneros fallecidos en el último mes, reciben o han recibido toda la atención que un país del Primer Mundo como el nuestro les puede dar. A ellos no hace falta que nadie les defienda, porque ya tienen todo lo que se puede y se les debe dar, pero a Excalibur no le amparaba nadie. Por eso le hemos defendido. ¿Queda claro?

Dicen los que de verdad saben de ésto, que con Excalibur se nos ha muerto también una posibilidad de estudiar el Ébola, si es que tenía el virus, claro, porque también discuten que pueda darse una transmisión intervivos de personas a perros. Pero eso da igual, porque lo importante era dar salida, por un lado, a la política del “por si acaso” y, por otro, joder, con perdón, a los defensores de Excalibur que, según he leído, sólo eran los perroflautas, cuquiflautas, Pablemos, okupas, monstruos que prefieren matar niños abortando antes que sacrificar a un perrito, otros que querían que unos curas “se murieran como perros en África y que se curase a un perro como una persona en España” (literal)… ¡Cuánta ignorancia, cuánta maldad y qué poca habilidad!…

El señor Javier Benegas, Hermann Tertsch, Alfonso Rojo y demás, reparten los certificados de categoría de vida que indican quienes están por delante de otros en el ránking de “prescindibilidad”. Sepan que la categoría social de Excalibur no se la dan ustedes, ni yo, ni nadie más que Teresa Romero y Javier Limón, sus “propietarios”, las personas con quienes ha compartido su vida y para los que, si, un simple perro, era una parte importante de su familia. Seguramente Javier y Teresa organizaban sus rutinas, su ocio, sus viajes y sus vacaciones, teniendo en cuenta a Excalibur. Probablemente han encontrado en él, un perro, el apoyo o el consuelo que no han tenido en ocasiones de otras personas y eso no significa que estén desequilibrados. Hay numerosos estudios, a nivel mundial, que indican la capacidad terapéutica de los perros, que recomiendan su tenencia en personas que viven solas, en familias sin hijos, en instituciones como hospitales, asilos, orfanatos, prisiones, etc… porque contribuyen a hacer mejores a las personas y a recuperar su espíritu.

Será muy difícil explicar a Teresa y Javier que han matado a su perro “por si acaso”, pero será aún más difícil de entender para ellos como la vida, la muerte en este caso, de su pobre perro, se ha convertido en un elemento más de la lucha política de este país y en objeto de chanzas, chistes y memes que pueblan la red para probar quien es más ingenioso, más chispeante, más divertido… ¡Váyanse a cagar!

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Segunda carta a los imbéciles

Sobre El Autor

Propietario, expositor, criador y juez canino; Periodista y escritor de divulgación canina. Ha dirigido las revistas “Perros de Hoy”, “El Perro en España”, “Murcia Canina”, “Cobro” y “Todo Perros” y las web “Perros de Hoy” y “Perros 365”. Es autor de “La Gran Enciclopedia Canina” (RBA) y del libro “RSCE 100 años de historia”.

45 Respuestas

  1. Victoria

    Toda la razón… DEPExcálibur! Pequeño ángel, un alma más que nos soporta en esta lucha injusta, y un martir más a manos de los asesinos…

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    • maripau

      No se puede decir ni expresar mas claro…no quiero estar en la piel de Teresa y Javier,creo q me moriria o haria algo….Gracias x compartirlo…

      Responder
  2. Isabel Burgos

    Como siempre las autoridades precipitándose y no dejándose aconsejar por expertos. En la Comunidad de Madrid, en Valdeolmos, existe el CISA, centro de investigación en sanidad animal, con unos niveles de bioseguridad y con unos profesionales preparados que ya los quisiera el Carlos III. ¿ por qué no se ha llevado al perro ahí y se ha puesto en cuarentena? Lamentable…. D.E.P. Excalibur

    Responder
    • @albeitar

      Un seguimiento protocolario del perro, requeriría un laboratorio de seguridad 4, en laboratorio de Sanidad Animal de Algete tiene seguridad 3.,

      Responder
      • Jose M. Doval

        Si. Lo mismo sucede con los hospitales. La Unidad de Aislamiento del Carlos III es de Nivel 3…

  3. Montse

    Pero no os preocupeís. En Enero los mismos que han decretado la muerte de Excalibur “por si a caso”, votaran a favor de una ley de “protección” de los animales (pero sobretodo de defensa de las arcas de Hacienda). Luego, muy satisfechos de ellos mismos, se daran cita en un marisqueria para celebrarlo, donde elegiran la langosta que más chille cuando la cocinen… para luego terminar la tarde en un “acto cultural” como es una corrida de toros…. donde todavía muy orgullosos de su “proteccionismo animal” nos explicaran en una entrevista televisada, lo implicados que estan el asunto de la protección de animales que hasta han conseguido la prohibición de cirugía estética en animales, como el corte de orejas….
    Spain is different…..

    Responder
  4. Dante Bertini

    Estimado, y ahora también admirado, amigo.
    No diré nada más que ¡gracias! por poner en palabras, acertada y claramente, lo que pienso en este momento de enorme decepción y tristeza. Un abrazo.

    Responder
  5. Daniela Vallejo

    Creo que ese texto resume el pesar de todos los q amamos la vida, en toda la amplitud de la palabra. Hoy, es cuándo realmente he tomado conciencia de la magnitud de lo acontecido ayer… Recordé las interminables horas que antecedieron al asesinado de Blanco. Por favor, q nadie tergiverse mis palabras. Sólo pienso en el derecho a la vida, de un ser indefenso, de una sin razón, sin un motivo. Sólo pienso en esas horas, de un ser a la espera del sacrificio por la ineptitud del ser humano…. Sólo pienso en la pena tan profunda y en la incapacidad para cambiar nada.

    Responder
    • victoria

      Nose que decir a estas alturas , ya para que el pobre ya no esta
      pero yo el dia que muera quiro ir donde ban los perros .
      La verdad tenia la esperanza de que no lo matasen

      Responder
  6. Mercedes

    Gracias, has escrito lo que yo hubiese puesto si mi cerebro diese para tanto.Un saludo

    Responder
  7. Javi Martínez

    Excelente post, lo mejor que he visto sobre “El Caso Excalibur”. De todas formas me da mucha pena que seamos una minoría. Ayer en una comida profesional todo el mundo se mofaba de los animalistas que defendían la vida de Excalibur. El número de firmas sigue reflejando que “nosotros somos los raritos”. Pero yo estoy orgulloso de ser de ese grupo de incomprendidos y no creo que cambie nunca.

    Gracias por el post!

    Responder
  8. Anna

    Querido Jose Miguel,
    Sabes lo que significas para mi, sobran las palabras. Pero hoy me siento tan identificada con tu articulo, que no se como agradecerte el haberlo escrito …Un honor ser tu amiga.

    Responder
  9. Enrique

    Bravo. No añado ni una coma, quizá cambiaría lo de “imbéciles” por algo bastante más fuerte.. He escuchado a algún tertuliano hablar de “el chucho”. Qué gentuza.

    Responder
  10. Ana maria

    Sinceramente gracias, hasta ahora nadie ha querido entender por que se movilizo la gente en favor de scalibur, el, estaba solo, en casa esperando a sus dueños y entran unos humanos vestidos muy raros …y se acabo , solo quien no respeta la vida puede justificar este asesinato injustificado, y alguien tubo en cuenta que para ese matrimonio el era su familia ,su hijo, yo tengo dos perritas y me entran escalofríos solo de pensar que a ellas pudiera pasarlas lo mismo que a scalibur .
    Por todo ello por poner palabras a la rabia que tenemos la gente , muchas gracias

    Responder
  11. mon

    Solo te diré, amigo José, que ole por tus palabras, para mi gusto un poco fino, porque esta gentuza, no tiene un calificativo adecuado, (aun se lo estoy buscando) , han aprovechado k era un pobre animal que no podia defenderse, que vergüenza, que esta peña nos esta “representando, defendiendo, y en teoría mirando por nuestra salud”, pues te digo José, que se pueden ir todos, uno por uno, a tomar mucho por c…., que lo unico que han conseguido, es tirarse más tierra encima de la que ya tenian, vamos el que ahora los vote, es pa matarlo también

    Responder
    • Francesc Xavier Marsinyach

      Lamentable la actuación precipitada en contra de un animal que seguramente tenía mucha más humanidad que quien decidio su destino. Puedo imaginarme la preocupación de Excalibur en acercarse a su dueña enferma ” por si acaso”. Si esta sociedad se merece algo, ya tarda en llegar……

      Responder
  12. Pedro Reig

    Jose M. no voy a expresar lo que realmente siento porque armaría la de Dios Padre, lo que si te digo es que no puedes luchar contra tanta gente insensible y psicópata.

    Responder
  13. pedro ordoñez

    España es asi,queremos ser la cabeza de Europa y somos el culo del mundo.En vez de coger y estudiar si Excalibur podia tener o no esa enfermedad lo sacrifican.Sobre el tema de los nombres, yo tengo tres perras que se llaman Luna,Agua y Linda,si por sus nombres soy un raro prefiero serlo a ser un chorizo de dos patas y corbata que les interesa mas permanecer en sus puestos y “tomar”dinero de todos nosotros.Este pais es una verguenza,¿se han preocupado de esterilizar los sitios donde ha estado esa persona que por su trabajo ha estado expuesta a ese virus con dos infectados? ¿Desde que se noto los sintomas con cuantas personas anonimas se ha cruzado? Señores,el “asesinato” de ese animal solo ha servido para que no estemos atentos a todos los corruptos de este pais que con el dinero que se han llevado han hecho que nuestro sistema hospitalario y de educacion sea una verguenza mientras ellos siguen metiendose el dinero en sus bolsillos y casos como este no haga ver como nuestros medicos esten en una situacion precaria cuando ellos mismos se va a sus clinicas ruber metiendonos un virus en el pais para el cual no estamos preparados. Dejen de ser tan humanitarios y haber enviado un equipo medico bien preparado a atender a esos dos personas no hagan con el sacrificio o mejor dicho ASESINATO de ese pobre animal creer que esta todo controlado. Las infecciones viricas crecen a ritmo exponencial ,ya hay 80 personas en observacion cuantas mas personas habran tenido contacto estas y lo reducen a quitarle la vida a un animal que solo esperaba a sus dueños.
    Es lo que pasa en España, somos borregos dirigidos por unos chorizos que se creen igual de listos que el asno que toco la flauta que no hacen caso a los verdaderos expertos.

    Responder
  14. Aurora

    Hermosa carta y con todas las razones del mundo…y que yo recuerde y echando la vista atras…no fueron los politicos los que repratiaron a los misioneros a Epaña y he ahi donde empezo todo…o fue el perro de la enfermera la que la infecto?
    Creo que habria que erradicar a nuestros politicos “por si acaso” y dejar a los animales en paz.Aurora.

    Responder
  15. Isabella de Garcelbull

    Totalmente deacuerdo con lo que has relatado. Yo a 700 km de distancia he intentado por todos los medios posibles acercarme a toda la gente que creía que podía ayudar con su voto o con sus protestas y llegar así a más gente. Nos han ganado la batalla y el que más ha perdido ha sido Excalibur. El perro de todos los Españoles. He llegado a escuchar en mi entorno que no me obsesionara, que era sólo un perro y que sería más importante la vida de las personas que las de un perro; que si el marido se salva, cuando salga, que se compre otro, me han llegado a decir… He querido explicarles a esos anti-perros que Excalibur podría haber ayudado mucho y avanzado en el estudio sobre el ébola, ver más posibles formas de contagio o dar tranquilidad al descartarlas. Pero no, ahora ya han dado clases de humanidad nuestros políticos, han dado clase a nuestros niños y le han enseñado los valores de la vida, creen ellos, imbéciles, imbéciles e imbéciles.

    Responder
  16. Hector

    Soberbia definición de una muerte anunciada,por seres inescrupulosos fascistas para justificar su ineptitud e inoperancia,querido amigo has plasmado en esta nota lo que miles de PERSONAS hubiesemos querido hacer,simplemente,GRACIAS.-

    Responder
  17. MAR

    Esta claro que se le ha sacrificado por si acaso, pero y si resulta que si estaba contagiado, no resultara que el perro no se podía poner la mano al estornudar, ni lavarselas con jabon, ni usar mascarilla cuando sale a pasear, en eso nadie piensa? de veras somos todos tan idiotas? los que dicen si y los que dicen no, por mucho amor que se profese a los animales, no pensemos en humanizarlos porque no lo son…

    Responder
    • Jose M. Doval

      María, no está probado que los perros sean transmisores del virus, ni siquiera que puedan contraerlo por contacto con las personas. No se trata de humanizar a los perros, sino a nosotros a la hora de tratarlos con respeto, no de utilizarlos, sin más.

      Responder
      • javier

        Hola,
        Tampoco está comprobado lo contrario, hay estudios que se contradicen en un sentido y en otro.
        Yo tengo perro desde hace muchos años y he sentido todo el dolor que han podido sentir sus dueños al saber la noticia pero sin embargo, en este momento, con informaciones tan contradictorias, no me podría posicionar en una postura u otra.
        Por la simple opinión de “no saber” cual debería de ser la mejor opción, he sido “satanizado” por bastante gente, por no defender la vida de Excalibur, por no pensar igual o por no saber qué pensar…
        Yo, que me dedico al ámbito sanitario, no creo que una decisión así se haya tomado tan a la ligera, aunque puede que no haya sido la correcta.
        Detrás de una decisión así, no sólo están políticos, sino también personal muy cualificado que le importaba mucho la vida de Excalibur pero también la salud pública.
        Como dicen algunos aquí, no se trata de una decisión en contra de “estos perroflautas”.
        Por favor, dejemos las etiquetas, ayudemos a que también la sociedad nos quite las nuestras y faltar al respeto cuando nos faltan s nosotros, no es la mejor respuesta.

    • ana

      Hola! Teresa tb estuvo cn otras personas. En bares. Tiendas y comercios… hizo su vida tan normal. Incluso estuvo en un hospital al principio… ella hizo sus intimades en su w.c … y no x ello se le ha matado “x si acaso”. Humanizar a los animales? No les haria eso.. en todo caso observar y aprender de ellos. Xq ellos tienen mucho mas k enseñarnos k nosotros a ellos…
      no me considero idiota… sino amante d lo k me rodea tal y como esta.. de la madre naturaleza xq NO somos los dueños del mundo. Sino seres k habitamos en el y tb hay mas especies k respetar.. . Nadie dijo k el perro tubiera el virus. Es una muerte injusta. Muy injusta.

      Responder
  18. Jose M. Doval

    Para “Elbucle”: Pretender dar lecciones de catadura moral y de educación insultando y protegido por el anonimato es algo que no se permite en esta web.
    Si quiere expresar sus opiniones y sus discrepancias, encantados, pero siempre que se identifique adecuadamente y no falte al respeto a nadie.
    El artículo, creo, es de “fácil comprensión lectora”. Si no lo ha entendido, es su problema, pero no vamos a admitir comentarios de gente tóxica. Gracias.

    Responder
  19. Sandra Turral

    Yo hoy mismo reventaba en el muro de mi red social con un escrito similar que me apetece compartir. Quiero aclarar que me encuentro en un punto muy neutro. No me gusta despreciar ni unas vidas ni otras, sea de la naturaleza que sean, me considero anti-antropocentrista y ante todo he querido emitir mi opinión intentando ejercitar el don del sentido común. Pido por favor disculpas por adelantado por el lenguaje utilizado y si en algún momento mi escrito rebelde resulta altamente ofensivo, no voy a oponerme a que este post sea borrado ni daré la brasa cual troll de las redes. Y mi opinión, rodeada de sentimientos tan humanos como la impotencia y el cansancio de tanto ninguneo, es esta:

    “AVISO: El contenido de este mensaje es un poco malsonante y es generalizado, así que como dice mi abuela: “a menos que te quede el saco, póntelo”

    Empiezo a estar un poco harta de las críticas a la gente que se preocupó por la mascota de la familia con el problema del ébola y harta de explicar de buenas formas que toda esta sensación de malestar por la muerte del perro Excalibur, se debe a la cadena de errores políticos cometidos por el Ministerio de Sanidad, destrozando la vida de una persona y de su familia, y no por el perro en sí mismo. Se nos ha descrito (yo me incluyo entre esa gente indignada) como gilipollas, descerebrados, hipócritas, animalistas de mierda e improperios varios. Pullitas aquí y allá con que los africanos nos importan una mierda o que cuando se trata de los perros de África nadie mueve un dedo.

    Veo que no se os quita lo bocazas, porque ahora que salió la gente a defender a un perro nos llaman de todo, pero cuando llegaban mogollones de africanos en pateras eran los “putos negros que nos van a traer el ébola”, no pensaron en que pobrecitos ellos y fueron hasta la frontera a ofrecerse voluntarios para recibir y dar atención sanitaria a esa gente, “¡Pues claro que no!¡Que a mí no me toque ese negro, pero pobrecito!”. Así que menos lengua

    Me gustaría ver a esa gente yendo de misionero con Médicos sin Fronteras, o ya por lo menos como los sacerdotes que fueron ahí a hacer lo que les dictaban sus convicciones. ¿Nadie va, a que no? Pues no, es mejor quedarse en casita, bien lejos del peligro y abrir la boca para criticar al de al lado por lo que hace o deja de hacer. Porque estoy segura que la mayoría de los que estaban fuera del edificio donde se encontraba el perro, alguna vez en su vida ha adoptado a un animal, lo ha rescatado o participa en alguna asociación protectora de animales. ¿Pero aquellos que critican que “mucho joder la marrana con un chucho y por los africanos ni nos inmutamos”, hacen algo por ir hasta allí y hacer algo de utilidad?, pues eso, menos lengua.

    Ah, y ¿tenéis la certeza absoluta de que el perro tenía el virus? Mucho diente para afuera veo jactándose de que “putas negligencias médicas”, pero cuando se trata de un perro, que le den, que ni le hagan pruebas, que le sacrifiquen por si acaso, ojos que no ven corazón que no siente. Si por los que nos gobiernan fuera, hasta vosotros iríais al horno crematorio sin mediar palabra y sin hacer análisis, porque ¿pa’qué?, seríais un peligro para el resto de mortales y es un riesgo que no se puede correr ¿A que os jodería morir sin saber qué puñetas os pasa de verdad?. Y de hecho, porque el tema del ébola es un asunto mediático e internacional, si no lo fuese y tuviéramos un brote, con tanto recorte y tanta putada a la que estamos acostumbrados a tragar os dejarían simplemente morir, como los enfermos de cáncer. Y si según vuestra indignación es enorme de que sea más protagonista el perro que la propia enferma ¿Por qué no váis hasta el hospital donde está ingresada y le mandáis alguna nota de ánimo, después de que este gobierno le desgració la vida? ¿A que no hay huevos? ¿A que os da repelus? ¿A que os da mucho palo demostrar apoyo moral públicamente? Está claro, también os importa un carajo la enfermera, mientras el virus no toque vuestros tersos culos, como si se muere. Eso sí, diréis “uy qué pena” y os iréis a quejar de otra cosa, porque es imprescindible mantener la lengua moviéndose aunque sólo sea para criticar.

    Pues eso, menos ir de culturetas filántropos (que esa es otra, ¿quién es el santo que no ha deseado ver el mundo arder y ahora va de “uy no, qué peligro el perro para la humanidad”… Enga hombre!) y más informarse de ética y procedimientos, queréis estar en un punto de vista neutral y acabáis siendo tan rancios y conservadores como los que están puestos en el Ministerio que nos trajo el problema a las puertas.

    El día que el hombre piense menos en sí mismo, grandes cambios ocurrirán.”

    Responder
  20. Maca

    Solo puedo decir…OLE!ole!y OLEEE por tus palabras!
    Totalmente deacuerdo en todo!!que manera de expresarlo!Gracias!
    Solo los que tenemos mascota entendemos el sentimiento de familia que sentimos con ellos!y con Excalibur se han llevado un trocito de su familia! Un abrazo y todo mi apoyo a Teresa y su Marido que ambos se recuperen pronto!

    Responder
  21. Jose

    Admirable argumentación Jose M., has conseguido expresar de la forma más acertada y respetuosa el sentir de cuantos estamos indignados con la actual situación y cadencia de hechos en los últimos días por parte del gobierno y de tantos como critican y tragiversan nuestras palabras y opiniones, no solo en defensa de la mala práctica aplicada a Excalibur, si no al contexto en general brindando sin sentido por parte de Ministerio de Sanidad respaldado por el gobierno ante la terrible situación a la que nos han expuesto y que en vista de los acontecimientos estamos plenamente implicados sin quererlo, aun así pretenden que sigamos mudos y que alabemos sus malas decisiones, como si de una dictadura se tratará, el pueblo se esta cansando o más bien ya se canso de aguantar carros y carretas, y cada día se ve más de forma publica nuestro descontento, descontento que hoy como insignia lleva el nombre del que ellos dicen un simple perro “Excalibur”, pero no es un simple perro, era una oportunidad de enmendar errores, de darle al pueblo una esperanza de que las cosas se pueden hacer de otra manera, de que aunque no tengamos un butacón en el congreso nuestra voz se escucha, de que la ley aplicada o no siempre a de ser justa, de que una vida sea cual sea no se elimina “por si acaso”, eso no vale, una vida y más la de Excalibur tiene un significado hoy día muy importante, era , es y será nuestro punto de unión, un punto y a parte de un “basta ya”, de un “estamos hartos”, de un “nuestra voz es la única que ha de contar”, somos el pueblo y al pueblo ustedes les debe un respeto y como tal han de escucharnos y no seguir bapuleandonos a su antojo desde su pedestal de 4 años de mandato, que sin miramientos usan como si del poder supremo se tratará, espero que cuando estemos ante las urnas nos acordemos de por donde nos han hecho pasar.

    Responder
  22. Maria

    Muy de acuerdo con tu post. Defender a Excalibur no es ser un descerebrado que prioriza un perro a un ser humano, como dices no hay protestas cuando se sacrifica un perro por tener rabia o alguna enfermedad grave. En realidad creo que se defendía el derecho de que a los ciudadanos no nos traten como si fueramos imbéciles. Ellos “los listos” que desmantelan un hospital y luego se traen a unos misioneros que debían estar en máximo aislamiento a una chapucera e improvisada zona de aislamiento atendida por personal sin preparar para que el mundo vea lo buenos que son nos llaman insensatos.
    Excalibur era mucho más que el miembro de una familia destrozada, representaba la indignación e impotencia contra la arrogancia y prepotencia de nuestros dirigentes.

    Responder
  23. Javier frutos

    Yo voy a ser muy breve, y espero que mi corta intervención sea publicada. Si por casualidad hiciesen con mis dos perros lo que han hecho con Excalibur…. más de uno no tendría suficiente espacio en este planeta para escapar de mi ira….. Simple y llanamente. Mis perros valen más que toda esta gentuza aún cuando están durmiendo. Y al consejero de Sanidad de Madrid le reto a que se ponga y se quite el solito un traje de aislamiento, en directo por televisión… lo que nos íbamos a reír…. DEP Excalibur…. y Carrasco, Carrasco…

    Responder
  24. Miguel

    Simplemente, gracias. Lo malo del debate típico español, estúpido, demagógico e irracional es que es contagioso. Al final, hay un riesgo de que, para defenderse de acusaciones imbéciles, uno acabe cayendo en el argumento idiota. Lo que tú has hecho es justo lo contrario. Utilizar inteligencia para defenderse de la estupidez. Por eso tiene mucho mérito. Gracias.

    Responder
  25. Ruben

    Me parece que falta algo importante en este articulo y es, era necesario?
    En un sistema sanitario diezmado por los recortes, ineficiente, donde operan personas sin medios ni formacion tratando una de las enfermedades mas mortales y contagiosas del mundo y donde no se ha consegido con todas las medidas evitar el contagio entre seres humanos, arriesgarias la vida de mas personas “por si acaso” el perro no tiene el virus?
    Me parece lamentable, cruel y triste lo que han hecho; Pero lo mas lamentable y triste es el motivo por el que se ha hecho. Si tuvieramos un gobierno decente, personas preparadas y metodos seguros de aislar a un animal, podriamos permitirnos hacerlo, pero como no ya para animales, sino para seres humanos no se dispone de esto, con todo el dolor de mi corazon “entiendo” lo que han hecho; Ha sido una muerte mas provocada por su incompetencia pero “necesaria” porque ELLOS en su incompetencia han forzado a que lo sea.
    Precisamente “por si acaso”, los veterinarios trabajan con la misma seguridad con la que los enfermeros , porque como han dicho no se sabe como se comporta el virus en los perros y si este muta y pasa a ser contagioso en una forma diferente ,son demasiadas dudas y demasiadas vidas humanas en juego, demasiadas familias que pasarian por lo mismo si con los pocos recursos de los que se dispone se corre ese riesgo.
    Malditos sean por obligarnos a llegar a este extremo, pero en ultima instancia, es algo que creo, tenia que hacerse.

    Responder
  26. angels

    Gracias por esta carta,sabes expresar lo que tanta y tanta gente tenemos en la cabeza

    Responder
  27. Maya

    Muchas gracias por expresarlo tan bien. La pena es que los imbéciles no escuchan, no leen, no atienden

    Responder
  28. Guillermo

    ¿Y no nos tenemos que responsabilizar a la hora de manifestar nuestra opinión? ¿Sabe lo que significa la palabra imbécil? Debe saberlo, porque la utiliza muy alegremente para insultar a muchas personas, posiblemente la mayoría, que mantienen esa opinión del “por si acaso”.
    Comparto su criterio de que, en nuestro país, cualquier tema se politiza y magnifica. Y los tertulianos profesionales hacen mucho daño. Pero también los que antes de argumentar insultan, o encuentran, por ejemplo, que la única razón para sacrificar al perro es fastidiar a los perroflautas. Cae en la misma desproporción que denuncia.
    Y por otra parte, su argumentación no se centra en el argumento que quiere combatir, pues solo se justifica en comparaciones desproporcionadas o en insistir una y otra vez que no había pruebas del peligro que suponía el perro. Normal, si está combatiendo el argumento del “por si acaso”, como va a haber pruebas. Sin embargo, muchos piensan así, y para convencerlos solo les insulta.
    Creo que debería repensar su argumentación, pues lo único que muestra claramente es el desprecio hacia los que no comparten su opinión.

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    • Jose M. Doval

      imbécil.
      (Del lat. imbecillis).
      1. adj. Alelado, escaso de razón. U. t. c. s.
      2. adj. p. us. Flaco, débil.
      Fuente: Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española

      Si se toma una decisión sin razonarla, sin explicarla o sin sostenerla en pruebas o estudios válidos, creo y siento que haya quien se muestre ofendido, que es una imbecilidad. En cuanto a las actitudes y expresiones de algunos de esos tertulianos, veo que estamos absolutamente de acuerdo.

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      • Guillermo

        Como puede apreciar, es una definición imprecisa. Pero no tanto si sabemos que “becillis” significa “bastón”. Los imbéciles son personas que necesitan bastón: débiles física o mentalmente. En este último caso, significa que no son capaces de tomar decisiones por ellas mismas, se ayudan de los demás. De alguna forma, hacen lo que les dicen. No creo que sea el caso, porque sí que hay un razonamiento detrás de esta decisión.
        Aunque el argumento parezca un simple “por si acaso”, eso no significa que sea irracional. El argumento contra el que usted lucha es más elaborado de lo que supone, pues implica una decisión legitimada en la ausencia de seguridades científicas concluyentes. ¿Cuándo no hay dictamen científico conclusivo, cuáles deben ser los criterios para decidir? ¿Se debe evitar cualquier mínimo riesgo o hay algún otro criterio que prevalezca sobre este? No es fácil encontrar una respuesta, sobre todo porque está condicionada, y en eso creo que coincidimos plenamente, por un miedo mediático y una alarma pública desmedida. ¿Qué hubiese ocurrido si, por un casual, el perro no sacrificado contagia a alguien? ¿Qué se hubiese dicho del responsable político de esa decisión, o del médico que hubiese asegurado que no había riesgo?
        Es necesario abordar los debates con tranquilidad, cosa que no ocurre, y como usted dice, olvidando la agresión política y el insulto. Centrándonos en ideas y argumentos, y no en calificar a las personas. Pensemos que la gente no es imbécil, e intentemos convencerlas de nuestras opiniones.

  29. Iratxe

    Deberían haberle echo las pruebas y en función del resultado haber tomado una decisión. Eso hubiese sido lo justo, lo que han hecho es un asesinato.
    Destrozar gratuitamente a una familia sólo por la incompetencia de esa gente que nos han traído un virus mortal a un país que no tiene ni un lugar ni a personal preparado para tratarlo y para taparlo, asesinan a un perro (el más débil) y acusan a su dueña de mentir y ser una irresponsable. De vergüenza

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  30. Ricardo

    Si le hacen a mi perro la mitad de lo que le han hecho a Excalibur, yo les hago a ellos el doble de lo que le hicieron al pobre perro empezando por los veterinarios aunque fuesen unos mandaos. Un veterinario no puede sacrificar a un perro sano al que no se le han realizado pruebas diagnosticas, es como si el gobierno manda a asesinar a un medico a una persona, eso lo convertiría en asesino y tendría que ser juzgado.

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  31. Maria José Camón

    Gracias por expresar tan bien y con tanta claridad lo que muchas personas pensamos y sentimos. No puedo ni imaginar el dolor que sentiran las personas que querian y cuidaban a “Excalibur”. Soy madre de una niña con autismo, y compañeros de una perrita de 11 años que ayuda con cada minuto de su vida a que mi hija tenga un buen contacto con esta sociedad. Fué muy dificil explicarle a mi hija el motivo por el cual se decidió matar al animal,cuando ella tiene claro que con cuidados y observación no hubiera sido necesario.

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