El hecho de que un perro se coma sus propias heces o las heces de otros perros, se llama técnicamente coprofagia. Es una conducta que se observa habitualmente en los perros y que resulta muy desagradable para los propietarios, siendo un motivo frecuente de consulta veterinaria.
La coprofagia se puede clasificar en diferentes tipos:
• Autocoprofagia: el perro come sus propios excrementos.
• Coprofagia intraespecífica: si el perro come excrementos de otro.
• Coprofagia interespecífica: cuando come excrementos de otra especie (gatos, conejos, hurones, etc.)




