
La salvaje reacción de Elena Chekova ante la negativa de uno de sus perros a subir al coche se ha convertido en el último escándalo viralizado por las redes sociales.
El pasado 4 de Agosto se celebró una Exposición Canina en Lituania, en la localidad de Druskininkai. En ella se pudieron tomar las imágenes que acompañan este artículo en las que se puede ver como Elena Chekova, criadora rusa de Pastores del Cáucaso, Yorkshire Terrier y Beagle con el afijo “Otchiy Dom”, apalea brutalmente a uno de sus perros por mostrarse reacio a subir al coche, una vez finalizada la muestra.
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Las imágenes de vídeo fueron rápidamente subidas a YouTube y tardaron pocas horas en convertirse en un vídeo viral compartido en diferentes redes sociales, incluyendo en grupos cerrados de personajes de gran relevancia en la cinofilia internacional.
Inmediatamente, las historias acerca del comportamiento ético de la Sra. Chekova como criadora han encontrado en estos últimos días un eco mayor al que pudieron tener en cualquier otro momento y, de esta manera, hemos podido conocer historias como la de los clientes que, tras sentirse engañados al recibir un perro con graves taras físicas han visto como la criadora no se hacía cargo absolutamente de nada, cargando la culpa en los propietarios por haber recurrido a los servicios de un veterinario antes que a los de ella misma o por negarse a devolver el perro si querían recibir algún tipo de compensación, táctica muy común entre criadores en la que se pone en juego el chantaje emocional, al resultar muy difícil que alguien, especialmente una familia, quiera deshacerse de un perro al que ya consideran parte de la familia, sólo por recibir una cantidad de dinero u otro cachorro a cambio, muchas veces con la velada certeza de que su querido compañero será sacrificado por el criador… pero esto es tema para otro artículo.
En el caso que nos ocupa, la vileza de Elena Chekova, así como la de sus acompañantes, que asistieron impasibles al espectáculo, no podía quedar sin consecuencias y, de hecho, ya las ha habido.
Un portavoz oficial de la Canina Central de Lituania ha dado a conocer las conclusiones de dicho organismo al discutir los hechos sucedidos el 4 de Agosto.
En dichas conclusiones, el LKD establece que los protagonistas de los hechos fueron Elena Chekova y miembros de su familia, todos de nacionalidad rusa, acompañados por Jelena Vidjakova y su marido, ambos ciudadanos de Letonia. Todos los resultados obtenidos por los ejemplares de la Sra. Chekova en Druskininkai han sido anulados y, además, se prohíbe la participación de Elena Chekova y el resto de personas mencionadas, de ahora en adelante, en cualquier actividad organizada o apoyada oficialmente por la Canina de Lituania.
Igualmente, el LKD informa de lo sucedido tanto a la Federación Cinológica Rusa (RKF) como a la Canina Central de Letonia (LKF) y a la FCI, para que tomen las medidas que consideren oportunas.
Cabe señalar que, aún siendo un tercer país en discordia y sin otra vinculación con los hechos que el afán por velar por el desarrollo de la cinofilia y el bienestar de los perros, Cristian Stefanescu, Presidente de la Canina Central de Rumanía, ha señalado que su organización ha sancionado de por vida a estas personas, impidiendo su participación en cualquier evento organizado o autorizado por la misma. El Sr. Stefanescu espera que la FCI tome cartas en el asunto de manera inmediata y que el ejemplo dado por ellos sea seguido por otros muchos países.
De momento, las Caninas Centrales de Rusia y Letonia aún no han hecho ningún tipo de comunicación oficial al respecto, aunque en el caso de la RKF sabemos que sus oficinas se encuentran cerradas por vacaciones hasta el 19 de Agosto, pero a buen seguro que una vez reincorporados al trabajo, el “asunto Chekova” será sometido a discusión.
En los tiempos que corren, con la cinofilia organizada sometida al ojo escrutador de organizaciones de distinta índole y con la labor de los criadores de perros de pura raza en el punto de mira de muchas entidades animalistas, los buenos aficionados y, por encima de ellos, las entidades oficiales (caninas, clubs, federaciones nacionales e internacionales, etc…) deben marcar la diferencia rechazando y sancionando las acciones de estas personas que no dejan de ser garbanzos negros dentro de un colectivo inmenso de amantes de los animales, en general y de los perros en particular.
Una vez más Internet ha mostrado su fuerza como medio y nexo de comunicación inmediata y global, dando a conocer unos hechos que no se han podido ocultar, camuflar u obviar y que han provocado una reacción inmediata, tal y como era de esperar.




