Como norma general, los dulces no son nada recomendables para los perros por sus efectos negativos en piezas dentales y la posibilidad de provocar a la larga diabetes y ceguera. Pero, en particular, el chocolate es más que poco recomendable, es peligroso.
Esto es porque contiene una sustancia, la teobromina, literalmente tóxica para los perros. Esta molécula, que no representa ningún riesgo para los humanos, es altamente dañina para los cánidos, pudiendo provocar incluso su muerte si la intoxicación es grave. (CONTINUAR LEYENDO)



